Administración de objetos de aprendizaje a distancia

martes, 27 de abril de 2010
El e-learning y en general la educación a distancia, supone el reto de responder no solo a las necesidades educativas que un curso a distancia implica, sino también de emprender acciones de diseño tecnológico y pedagógico (López,2005) de aquellos elementos que serán la vía para la transmisión del conocimiento a un estudiante distante en espacio y asincrónico en el tiempo. A estos elementos montados en el universo digital, les llamaremos Objetos de Aprendizaje y en la siguiente tabla se presentan las definiciones que varios autores hacen de ellos:

Para la CUDI, no es muy claro que estas entidades digitales puedan producir por si solas un aprendizaje, sino que deben cumplir con ciertas condiciones de orientación y satisfacción de necesidades del individuo, las cuales se muestran en el siguiente gráfico:

Por tanto, son OA aquellos que son herramientas de conocimiento para sujetos definidos (Ramírez 2007) quienes dan verdadero significado a sus potencialidades de acuerdo con el uso que les den. Diversos autores entonces, reconocen en los OA cualidades de conexión con los individuos:

Como parte vital en un proceso de enseñanza-aprendizaje, los OA han de construirse por equipos interdisciplinarios que integren componentes tecnológicos y componentes pedagógicos en una unidad que permita y estimule el autodidactismo, flexibilidad curricular, creatividad y autonomía pedagógica.

Ahora bien, la creación, localización, uso y reuso de los diversos OA por las distintas instituciones educativas, se volvería prácticamente imposible si no se siguen estándares que permitan su administración. Para ello, surge el concepto Metadatos, que en términos sencillos implica datos acerca de datos que describen de manera general los recursos (Aguilar, Muñoz & Zechnelli). Es decir, es un sistema de etiquetado para los OA que permiten su descripción y localización en la web, en consecuencia, su catalogación y servicio(López,2001).

Los metadatos constituyen la base para la creación de los Repositorios de Objetos de Aprendizaje, que almacenan los OA y permten el acceso y localización de estos recursos en ambientes e-learning de diversas instuticiones de manera independiente o asociados para su uso en una misma plataforma (López & GArcía, 2001).

EVALUACIÓN DEL APRENDIZAJE EN ENTORNOS eLEARNING

La evaluación en cualquier proceso de enseñanza-aprendizaje, constituye un ejercicio de retroalimentación para el docente y el alumno, ya que, según Jiménez (2008):
- Verifica el cumplimiento de los objetivos.
- Mide el rendimiento de los alumnos.
- Actúa como un mecanismo de autorregulacón.
- Valida la estrategia pedagógica.
Sin embargo, por la naturaleza del medio, la evaluación en cursos en línea, ha de esponder de modo que de continuidad al desarrollo de las competencias correspondientes, sea transparente y sirva como soporte para el proceso de enseñanza-aprendizaje bajo los siguientes principios, según Jiménez (2008):
-Verifique el cumplimiento de objetivos instruccionales.
- Cuente con un sistema de calificación y gestión de información soportado por tecnologías.
- Se adapte al perfil del estudiante.
Por otro lado, Valenzuela (2007) propone siete prácticas de evaluación del aprendizaje en la educación a distancia:


Los soportes tecnológicos para los sistemas de evaluación, son tan variados como los objetivos instruccionales lo requieran y en algunos casos, basados en técnicas de inteligencia artificial que les permiten actuar en representación del ser humano creando evaluaciones individualizadas gracias a la elaboración del perfil del estudiante.

En conclusión, la evaluación en e-learning, implica retos pedagógico en el diseño de indcadores efectivos para un usuario distante, y soportes tecnológicos que garanticen la transparencia y objetividad del proceso.

Referencias:
Aguilar, C. J., Muñoz, A. J., & Zechinelli, J. (s.f.). Administración de contenidos digitales mediante objetos de aprendizaje. Recuperado el 24 de abril de 2010, de http://bibliotecadigital.conevyt.org.mx/colecciones/documentos/somece/16.pdf
Jiménez, S. M. (28 de febrero de 208). Evaluación en línea para cursos tutoriales inteligentes adaptativos usando el modelo de sistema multiagente. Recuperado el 22 de abril de 2010, de http://pisis.unalmed.edu.co/3CCC/pdf/47.pdf
López, G. C., & García, P. F. (2001). Formación de Repositorios de Objetos de aprendizaje a través de la reutilizacón de los metadatos de una colección digital. Recuperado el 24 de abril de 2010, de http://spdece.uah.es/papers/Lopez_Final.pdf
Ramírez, M. M. (2007). Administración de objetos de aprendizaje en educación a distancia: una experiencia interinstitucional. En LozanoR. A. , Tecnología educativa en un modelo de educación a distancia centrado en la persona (pág. 351). México: Trillas.
Valenzuela, G. J. (2007). Evaluación del aprendizaje: prácticas y usos de los recursos tecnológicos. En Lozano R. A., & Burgos A. V. , Tecnología educativa en un modelo de educación centrado en la persona (pág. 377). México: Trillas.

Medios audiovisuales en ambientes de aprendizaje a distancia.

jueves, 25 de marzo de 2010
Antes que nada, debo decir que me apasiona este tema. Creo que los medios audiovisuales son el camino más hermoso hacia el corazón de la gente. Asi que, por que no aprovecharlos en la educación, que al fin y al cabo busca transformar el espíritu de las personas?

Los medios audiovisuales permiten que los mensajes entren a nuestras emociones a través de nuestros sentidos. Es por ello que son herramientas con enorme potencial en la educación y actualmente son aplicados en todos los niveles educativos de manera experimental y como proyectos consolidados. Sin embargo, a diferencia de los materiales elaborados únicamente con fines de esparcimiento, la producción de materiales audiovisuales está determinada esencialmente por tres factores: la naturaleza didáctica, la significación y el conocimiento (De León, 2007).
En el caso del empleo del video en educación a distancia, se debe tener en cuenta los aspectos indicados en la siguiente figura:




Por otro lado, se deben tener en cuenta consideraciones de carácter técnico al producir materiales en video, tales como la duración, que para materiales en línea Jiménez, citado en De León, 2007, recomienda una duración de entre uno y cuatro minutos para que su efecto sea el adecuado (De León, 2007), además de las siguientes consideraciones:
• Tomas y movimientos de cámara limitados evitando paneos y zooms.
• Evitar encuadres muy abiertos
• Evitar subtítulos, preferir transcripciones en caso necesario.
• Edición adecuada para clarificar y justificar el apoyo.
• Evitar fondos con texturas y optimizar la iluminación
• Audio y volumen adecuados
• Considerar legales y derechos de autor.
Como cualquiera otro material, el video tiene ventajas y desventajas:



Otro recurso educativo muy socorrido es la utilización de presentaciones elaboradas en Power Point, que es un programa de fácil acceso que permite elaborar materiales de apoyo con imágenes y audio de manera muy sencilla y con resultados muy buenos en los estudiantes. Sin embargo, han de seguirse también algunas sencillas reglas de lenguaje audiovisual como las siguientes:
• Presentar información clara y concisa en cada slide
• Limitar las slides a información importante y solo de apoyo a la exposición.
• No incluir más de 5 renglones en cada una
• Usar tipografía en altas y bajas.
• Máximo 20 filminas por cada hora de trabajo.
• Usar tipografía plana y sin patines.
• Usar puntajes adecuados para la tipografía.
• Usar colores contrastantes con el fondo y evitar imágenes distractoras.
• Usar imágenes alusivas al texto, pero no como fondo.


La radio interactiva y la tutoría virtual.
Los medios audiovisuales como ya lo mencionamos, constituyen un enorme apoyo en los ambientes de aprendizaje a distancia, pero de ninguna manera sustituyen o desplazan al docente. Sino por el contrario; es quien se convierte en el experto que investiga, planea, diseña y administra el proceso de aprendizaje (De León, 2007). Además de ello, tienen la responsabilidad de humanizar los ambientes virtuales de educación, ser facilitadores del aprendizaje, conciliadores de los grupos de trabajo y fomentar la colaboración y construcción social del conocimiento (Burgos, 2007).
La radio educativa y específicamente vía internet, ofrece una amplia posibilidad de flexibilidad en tiempo y espacio para el estudiante, ya que llega a lugares remotos y permite el almacenamiento de contenidos para su uso y consulta asincrónica (Burgos, 2007). Peppino, citado por Burgos reconoce cuatro características en la radio educativa (Burgos, 2007) que le permiten su aprovechamiento como recurso de apoyo.



El uso de este recurso, se debe apoyar también en una cuidadosa planeación para su aplicación, diseñando instrumentos que permitan una cierta interacción con los estudiantes dada la unidireccionalidad del medio. Una alternativa es habilitar sesiones de chat en donde el docente y los estudiantes discuten el tema y comparten materiales de apoyo. En cuanto a la fugacidad del medio, la alternativa es el almacenamiento de las sesiones radiofónicas para que estén disponibles en un lapso de tiempo razonable y se logre su consulta asincrónica.

En conclusión, los medios audiovisuales son recursos de apoyo invaluables en los ambientes de educación a distancia, pues permiten apoyar los contenidos educativos en dimensiones en las cuales no sería posible simplemente con textos digitalizados, además de atrapar la atención del estudiante por las oportunidades de interaccipon que ofrecen, siempre que estén acompañados de un buen soporte tecnológico y de asesoría.

Referencias

Burgos, A. V. (2007). El reto de la radio interactiva y la tutoría virtual. En A. Lozano Rodríguez, Tecnología Educativa en un modelo de educación a distancia centrado en la persona (págs. 241-269). Mexico: Limusa.

De León, M. A. (2007). Recursos Audiovisuales aplicados a la educación. En R. A. Lozano, & A. V. Burgos, Tecnología Educativa en un modelo de educación centrado en la persona (págs. 187-207). México: Limusa.

Evolución de la Tecnología y sus efectos en las organizaciones

sábado, 13 de marzo de 2010
Cada inicio de siglo representa sin duda, un referente en la historia y es también plataforma para el lanzamiento de predicciones acerca de qué nos depara el futuro. La historia está llena de aciertos y fraudes al respecto, pero no deja de llamar la atención del género humano, asomarse a esa invisible puerta del mañana, siempre inalcanzable.
En cuestión tecnológica, la tentación no está absolutamente erradicada. Al contrario, las predicciones para el futuro tienen bases y fundamentos teóricos que permiten visualizar cómo se irá transformando la sociedad en el día a día, gracias a la incorporación de los desarrollos tecnológicos que han formado parte desde siempre del inquieto cerebro humano en su afán por procurarse una vida más amable y prolongada y acerca del tema encontramos innumerables rererencias.
Más que en ningún otro campo, la tecnología enfrenta un claro desafío contra tiempo y espacio que marcan una desigual carrera entre la aparición de nuevos artefactos y la reacción de las sociedades en asimilar hasta qué grado afectarán su diario devenir, de tal suerte que los paradigmas permanecen en la sociedad por más tiempo que los objetos que nos acompañan y forman nuestra cultura material e intangible, sin dar casi tiempo a resolver los dilemas éticos y morales que representará el desarrollo tecnológico y al mismo tiempo, llegando a permear en el grueso de la sociedad de manera tardía entre el modelo y el objeto de serie.
La llamada Sociedad Industrial, vió nacer una nueva generación tecnológica sin nombre y sin una clara perspectiva del “para qué” que pronto fue llamada Tecnología de la Información (Alanís, 2007). A partir de ahí, se sucedieron una serie de predicciones que observamos en el siguiente gráfico.





Alanis destaca tres premisas básicas para predecir el futuro (Alanís, 2007) y que han funcionado gracias a la visión que se tiene del cómo las tecnologías afectarán al desarrollo se la sociedad:
1. El futuro medianamente cercano se puede predecir si se hace con cuidado y responsabilidad.
2. Las Tecnologías que marcarán pauta ya existen y sus efectos pueden verse desde ahora.
3. Las personas no cambiarán mucho o lo harán muy lentamente respecto de los cambios tecnológicos.
Como consecuencia, este desarrollo evolutivo impactará a las organizaciones de cualquier tipo, moviéndoles en los ámbitos que se señalan en el gráfico siguiente.




La educación por supuesto está incluida en este proceso evolutivo, y la incorporación de los medios tecnológicos de vanguardia, requiere una rápida reacción y acción de respuesta a fin de no convertirse en instrumento sensacionalista, sino contar con las bases epistemológicas en su implantación como herramienta educativa.
Por otro lado, el fácil acceso de la población a los gadgets y tecnologías de comunicación, abren un nuevo tipo de riesgos al poner en manos de la comunidad la vida privada de las personas, la seguridad de las grandes masas en sistemas susceptibles de fallas y seguridad vulnerable.




En conclusión, la evolución tecnológica es veloz, clara e irreversible, afectando a todos los campos de la vida humana organizada. El desafío estriba en la capacidad de uso y respuesta de la mente humana y de las masas en general, para no caer simplemente en situaciones esnobistas y sin fundamento firme.

Referencias

Alanís, G. M. (2007). ¿Hacia dónde nos dirigimos? Evolución de la Tecnología y sus efectos en las organizaciones. En R. A. Lozano, Tecnología Educativa en un modelo de educación centrado en la persona (págs. 107-123). México: Limusa.

La Tecnología Educativa para la Sociedad del Conocimiento.

domingo, 7 de febrero de 2010
Sin duda alguna, el concepto “Sociedad del conocimiento” es tópico obligado para quienes nos encontramos inmersos en las actividades relacionadas con el ámbito educativo, y más aún para quienes aspiramos a convertirnos en investigadores y agentes de cambio de esta sociedad que en su dinámica ofrece desafíos cada vez más complejos y exige, del mismo modo, un análisis efectivo de sus requerimientos y peculiaridades, que en su mayoría carecen de un similar histórico en mayor parte gracias a la acelerada irrupción y masificación de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), que hoy como nunca antes, determinan este nuevo modelo de sociedad en la que el recurso más valioso es el conocimiento y la capacidad de los individuos de aprender a lo largo de toda su vida (Krüger, 2006). Este concepto convierte a la educación entonces, en protagonista y responsable moral del desarrollo de los individuos, de las consecuencias sociales y económicas de éste, y de las intervenciones acertadas o no del ser humano en su entorno ecológico.
Ante este panorama, el capital intangible en el que se convierte el conocimiento (Krüger, 2006) conlleva el riesgo de convertirse en mercancía o estrategia mercadológica ofreciendo una indiscriminada integración de las TIC a la educación sin ningún análisis o fundamento de pertinencia, o dejando de lado principios fundamentales en la educación como la planeación de procesos, establecimiento de objetivos de aprendizaje, necesidades sociales, entorno ecológico, etc. (Rodríguez Rojas, 2003).
Es un hecho innegable que las TIC han originado una revolución comunicativa en la que su espacio y su tiempo no son compatibles con los del desarrollo y evolución del pensamiento filosófico y el campo de la investigación académica, pero esta convulsión representa también un área de oportunidad para la nueva escuela en la cual el espacio físico, el tiempo y las diferencias culturales no representan ya una dificultad. Hoy las TIC representan un medio para definir y lograr las competencias que requiere el ciudadano de la sociedad del conocimiento. La tecnología puede contribuir de una forma importante a la descentralización de las formas de aprendizaje y a la construcción del conocimiento (Gros, 2006), y debe orientarse a ser una herramienta que disminuya la brecha digital y coadyuve a eliminar nuevos tipos de discriminación derivados del analfabetismo digital, para generar nuevos ambientes de aprendizaje por medio de la participación activa y contextualizada de los estudiantes.
Concebimos así procesos educativos bidireccionales compatibles con la necesidad de aprender a lo largo de toda la vida, y con el modelo constructivista que sostiene que es el hombre quien construye su realidad a través de sus experiencias y actuaciones. Se rescata la figura activa del alumno (Rodríguez Rojas, 2003) en la cual genera sus propias estrategias de aprendizaje y no se limita a ser un simple receptor del profesor.
Ante esta realidad que las TIC nos ofrecen, su integración en los procesos educativos implican una labor de planeación en la cual se determinen necesidades y pertinencia. Ningún proceso en la educación puede darse de manera arbitraria bajo el argumento de la libertad en la elección de objetivos de aprendizaje. El papel del profesor es ahora mucho más activo y cercano al contexto y expectativas de su estudiante.
Dado que las Tecnologías educativas, por su relativamente joven aparición, no cuentan con un respaldo teórico sólido (Alanis, 2006), debe reducirse el margen de riesgo mediante una adecuada planeación previa a su aplicación.
Una innovación es percibida por el usuario como algo nuevo, sin importar si existía en un contexto diferente o se había aplicado en otras situaciones (Alanis, 2006). Basta con que resulte novedoso para él para ser considerada como tal, y su gestión pasa por una serie de etapas, cada una de las cuales será adoptada por pioneros, innovadores tempranos, mayorías tempranas, tardías y rezagados que a su vez ofrecen valiosa retroalimentación en el proceso y requerirán de soporte adecuado en cada etapa de la implantación.
Dadas las características de nuestra sociedad, es imperativo ante las condiciones de desigualdad y crisis social y ecológica, desarrollar proyectos viables y realistas de innovación tecnológica que contribuyan al desarrollo integral de los individuos, ser instrumento de cambio positivo y no caer en el peligro de acrecentar la desigualdad o el elitismo que el acceso a los medios digitales establece de por si.
En conclusión, nuestra sociedad requiere pioneros que estén dispuestos a arriesgar ideas, recursos y corazón en el desarrollo de sus ideas de innovación tecnológica para la educación. Fuertes ante las posibilidades de la desilusión y con el coraje de intentar una y otra vez. Sobre todo en los sectores más vulnerables de nuestra sociedad, donde la escasez de recursos obliga aún más a la cuidadosa planeación de su aplicación, y donde los estudiantes están más expuestos a quedar marginados por una sociedad que no detiene su marcha. La Tecnología abre una puerta a un infinito abanico de posibilidades de intervención pedagógica dentro de una sociedad en la que el conocimiento se ha convertido en el bien más preciado, y a su vez los procesos para su adquisición se han diversificado en función de una reorientación de los procesos de enseñanza y aprendizaje que se alejan de los paradigmas convencionales donde el docente era el centro del mismo, para ceder el lugar protagónico a la persona que demanda la adquisición de conocimientos y sus necesidades y objetivos de aprendizaje. En este marco, la tecnología se convierte en recurso obligado y natural para la educación del tiempo que se abre cada día.

Referencias
Alanis, M. (2006). Gestión de la introducción de la innovación tecnológica en la educación. En V. y. Burgos Aguilar, (Comp.). Tecnología educativa y redes de aprendizaje de colaboración. Distrito Federal, México: Trillas.
Gros, B. C. (2006). La alfabetización digital y el desarrollo de competencias ciudadanas. Revista Iberoamericana de Educación (42), Consultada en http://www.rieoei.org/rie42a06.htm el 5 de febrero de 2010.
Krüger, K. (2006). El concepto de la "Sociedad del Conocimiento". Bilio 3W, Revista Bilbiográfica de Geografía y Ciencias Sociales, Universidad de Barcelona , XI. Consultado en http://www.ub.es/geocrit/b3w-683.htm el 5 de febrero de 2010.
Rodríguez Rojas, P. (2003). La andragogía y el constructivismo en la sociedad del conocimiento. Laurus , 9 (15), 80-89. Consultada en http://redalyc.uaemex.mx/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=76111335006 el 5 de febrero de 2010.

Bienvenidos!!

jueves, 4 de febrero de 2010
Hola, mi nombre es Rocío Martínez; soy Diseñadora de Comunicación Gráfica, y desde hace 12 años, docente de Artes en secundaria en Naucalpan, Estado de México. Bienvenidos todos a este espacio de intercambio de experiencias, ideas y descubrimientos que se irán revelando en esta aventura de la Maestría en el Tec!!